10.20.2012

Lo conocí y me enamoré. Stizzoli.

¿Cómo empezar? ¿El lugar? ¿El ambiente? ¿El personal? ¿La atención? ¿Sus platos? ¿Su café? Creatividad! Mi tema favorito. La concepción de una idea es tan maravillosa tal vez como el nacimiento de una nueva vida que llega a nuestro mundo. Combinando lo mejor de todo, dándole forma y transformándolo en algo real y palpable. Esa experiencia todos la hemos conocido en algún momento de nuestras vidas, en un dibujo, una frase, una acción o una teoría. Pero es maximizada progresivamente cuando es adoptada positivamente por otros, quienes fuera de participar en el desarrollo creen en esa idea que ahora es un hecho y la viven, y la hacen parte de sus vidas hasta llegar a formar parte.

Panamá, mi país, es un lugar con oportunidades para todo el que esté dispuesto a aprovecharlas. No existen manuales definitivos sobre cómo hacer algo aquí pero si hay testimonios reales de que si se puede lograr lo que en verdad se tiene voluntad de hacer. En mi teoría, así nació Stizzoli en Panamá. Superficialmente, un restaurante más en el directorio telefónico, una comunidad más en las redes sociales, un sitio más donde aplacar el hambre y los antojos. Sin embargo, por su apariencia exterior que mantiene formas y colores tradicionales, sin neones ni grandes letreros, resulta un flirteo hermoso para quienes conocemos el significado de aquellos contrastes.

En los primeros pasos al aproximarte al local ya se empieza a sentir una calidez de hogar trasluciendo un pasaje expreso a los paraísos de Italia con algunos chispeos de fusión latinoamericana. Cruzar la puerta supera la ilusión transmitida en la película “Narnia” o tal vez “Alicia en el país de la maravillas”. Los colores suaves y cómodos a la vistas llegan a ti abrazando tus sentidos con los mas tersos aromas de delicadeza gastronómica. Se percibe inmediatamente la presencia de ingredientes puros, limpieza y pureza en su máxima expresión. Es único.

A tu paso eres recibido, no por un mesero, sino un residente de aquel hogar, quien con la mayor sencillez y bondad te guía a un lugar donde el tiempo se detiene, donde el mundo conspira a favor de tu confort, donde apreciar el entorno será la obra de arte más majestuosa que posiblemente hallas admirado con los siete puntos de vista de tus sentidos. A partir de este momento, me reservo la continuidad, dejando páginas en blanco para que vivas el romance que te depara. Sin tips para el menú, del cual decir que es delicioso no basta a expresarte que en cada bocado llegará ti el cariño con el que tu plato ha sido preparado. Sonreirás.

Lo que si te puedo compartir, es los limites de esta familia no quedan en sus cimientos, hoy día son parte de los momentos más importantes de mi vida. Y es que para quien me conoce, sabe que en cada uno de aquellos instantes una taza de café se acoge en mis manos, con ella un pedacito de su amor con sabor a Italia llega a mi paladar.


Gracias a todos Stizzoli, residen en mi corazón.

J. Enrique Rivera R.
@iminimalistic

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