8.12.2015

#ClubSagradoCafé : El café es más que solo café


La transcendencia de la humanidad tiene su pilar más fuerte en su capacidad de hacerse sostenible. El fruto más preciado de la sostenibilidad es la agricultura, de allí se surten los alimentos e insumos primordiales para la existencia, alimentación y progreso creativo. Este panorama es real en el mundo entero pero hacerlo realidad empieza por el compromiso en cada país. La voluntad de cada pueblo por valorar, proteger y explotar conscientemente sus recursos naturales definirá su sostenibilidad. La responsabilidad de cuidar el progreso de la agricultura de un país será el eslabón principal para la sostenibilidad de la existencia de cada pueblo. Un país que se alimenta bien es un país que progresa bien, satisfaciendo desde sus necesidades básicas de alimentación, procurando un entorno saludable para las personas y fortaleciendo las culturas propias de cada pueblo según lo que en su entorno tienen disponible. 

Un principio de sostenibilidad en la producción local argumenta la ruta a un bienestar económico, desarrollando la capacidad del progreso profesional y edificando el orgullo representativo por el producto de origen regionalmente propio. 

Entre la variedad que la naturaleza panameña nos ofrece para producir, nuestro protagonista es el café. Fruto con propiedad en su historia que por su trayectoria de origen alcanza ambos hemisferios de nuestro planeta, dejando a su paso importantes aspectos políticos, culturales y sociales aún perfectamente latentes a nivel mundial. Como segundo producto comercial del mundo, de consumo con una demanda altamente masiva y permanente en todos los países, se posiciona como una de las principales oportunidades de progreso en las regiones donde se produce por origen.

En Panamá, desde finales del siglo XIX, el café se hizo presente empezando desde Boquete en Chiriquí tras su primer origen en Etiopía. Su trayectoria lo ha convertido en uno de los principales productos de orgullo nacional y a partir de recientes años se ha labrado una importante posición en la demanda mundial. En nuestro país contamos con sobresalientes productores del café panameño, quienes han logrado satisfacer el consumo local y desde – cerca de finales de los ’90- han desarrollado la importante representación nacional en la categoría de cafés especiales.

Sin embargo, la genialidad del panorama del café panameño ha sido posible por la intervención de muchos importantes actores panameños quienes siguen haciendo posible llevar de una semilla, al cafeto, a la cereza, al grano y al empaque final que muchos conocemos disponibles en tiendas, restaurantes y barras de café. El mundo hemos admirado el café, en su mayoría, por el producto terminado pero el entorno en que se produce es un panorama mucho más amplio de lo que podríamos imaginar. Cultura, tradiciones, generaciones, familias, ideas y experiencias edifican juntas una gran ruta panameña que en uno de sus caminos nos ofrece la taza de café con que empezamos el día, disfrutamos la tarde o nos relajamos de noche.

Éste es un llamado a la curiosidad por conocer, descubrir y experimentar ese amplio mundo que rodea a nuestro café panameño. A conocer a sus realizadores, explorar sitios y experimentar la cultura de sentir el orgullo de que todo esto ocurre en nuestro país para el mundo, y que cada uno de nosotros podemos elegir convertirnos también en participante de ese entorno para enaltecerlo, hacerlo crecer y fortalecerlo.

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