10.05.2016

Somos una nueva especie

... y seguramente aún no te has dado cuenta.

Al paso de los años durante nuestras vidas, los sitios que vamos visitando, las experiencias que vamos sumando, andamos creando historias con individuos que de una u otra forma entran en escena. Tal vez por afinidades, por interés o por simple agrado compartimos tiempo y espacio con estas personas que posteriormente se convirtiera en amigos, conocidos o 'algo más' en ciertos casos. Aún en la relación que formamos con estas personas, cada uno en su individualidad hace su propia historia pero con el tiempo descubrimos que las ideas y los pensamientos se pueden tejer como un maridaje para hacer cosas suceder.

La educación en las últimas décadas se ha dedicado a formar productos rentables para que una demanda laboral en las plataformas empresariales del mundo. Ha sido mucho tiempo de este sistema que demostró su prosperidad en algún momento pero ahora va en una constante en descenso. ¿Por qué? Porque los seres humanos somos homo sapiens, seres capaces de pensar, razones, elaborar ideas y teorías. Mecanizar nuestras mentes, a los que lo han sufrido, los ha convertido en una raza inferior super-dependiente del sistema que los creo para poder subsistir y peor aún porque los programó para procrearse en una progresividad de su entorno para asegurar su existencia. Esto falló.

Con el pasar del tiempo hemos descubierto y aprendido mucho más de nuestra raza y de nuestro planeta haciéndonos poder ver horizontes más amplios de capacidad de progreso. Seguimos conociendo habilidades latentes dentro de nosotros - esperando que las desarrollemos - exactas para convertir un sistema de dependencia a un estilo de vida de colaboración mutua. Sin embargo, en el panorama actual seguimos arrastrando al cadáver del sistema previo y no estamos haciendo nada por sepultarlo.

¿Cómo y donde enterramos al muerto?
Lo primero que necesitamos entender, reconocer y aceptar es que somos capaces de hacer con nuestras propias manos lo que necesitamos para nuestra propia supervivencia. En nuestro ser tenemos la capacidad de identificar materias primas, de comunicarnos para educarnos unos a otros y colaborarnos entre las habilidades que tenemos unos para beneficio de ambos. Con esto en mente, empecemos entonces a hacernos preguntas, elaborar respuestas y convertir ideas en realidad. Olvidemos que somos una macilla exclusivamente para que nos moldeen de acuerdo a la necesidad de otros, porque nuestro principal dependiente de nosotros somos nosotros mismos. - ¿Cómo podrás salvar un hijo si estás muerto? -

Entiéndelo, han sido ya bastantes siglos en los que centenares de personas fueron programadas para hacer - e hicieron - realidad los sueños de otros, sin tener ellos mismos la oportunidad de disfrutarlo.

(Escucha "Juan Albañil" de Cheo Feliciano)


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